Viveros sostenibles: estado de la cuestión y nuevas perspectivas
Martes 16 de mayo – National Hall
Módulo gestionado en cooperación con Vivai Cooperativi Rauscedo
Los ponentes de la intervención serán:
Elisa De Luca,
Viveros Cooperativos Rauscedo
Giovanni Del Frari,
Universidad de Udine
Giuseppe Colla,
Universidad de Tuscia
Introducción
Elisa De Luca, Viveros Cooperativos Rauscedo
En los últimos años, el tema de la sostenibilidad ha entrado con fuerza en el debate político y social tanto en Italia como en el extranjero, implicando a numerosos sectores productivos como la agricultura y, dada su importancia, el sector vitivinícola. La necesidad de desarrollar modelos de producción más sostenibles, capaces de responder con éxito a los retos planteados por el cambio climático y que al mismo tiempo garanticen un alto nivel sanitario, tal como exige la normativa vigente, también se siente mucho en el sector de los viveros de vid. El proceso de producción de la vid enraizada es complejo y requiere numerosas fases, empezando por la producción y la cosecha del material de multiplicación, pasando por el injerto y el forzado, la cría en campo abierto o en un entorno protegido y, por último, la cosecha y la selección de las plantas. Esta complejidad tiene un fuerte impacto en el uso de insumos de diversa índole, como la energía, la mano de obra y los consumibles. Los Viveros Cooperativos de Rauscedo trabajan para hacer más sostenible el proceso productivo en cada una de sus partes: por ejemplo, se están realizando ensayos experimentales para identificar prácticas alternativas de conservación y restauración del material de propagación mediante el uso de tratamientos con microorganismos antagonistas y/o compuestos biológicos seleccionados. Para las delicadas fases de injerto y forzado, fundamentales para determinar la tasa de enraizamiento, se están evaluando nuevas formulaciones de parafinas, bioestimulantes y microorganismos antagonistas para optimizar los rendimientos y limitar el impacto sobre el medio ambiente. Desde la plantación de los esquejes enraizados hasta la cosecha, los insumos utilizados para la gestión de las malas hierbas, la fertilización, el riego y la defensa fungicida producen el mayor impacto en términos de sostenibilidad económica y medioambiental; la utilización de nuevas variedades resistentes a los estreses bióticos y abióticos es una oportunidad real para hacer que el uso de pesticidas, agua y fertilizantes sea menos significativo. Reducir el impacto medioambiental de las prácticas en los viveros es una cuestión de primer orden y los VCR están haciendo un verdadero esfuerzo por desarrollar un modelo innovador para ofrecer a sus clientes y asociados un futuro más sostenible
El papel del microbioma en la viticultura sostenible
Giovanni Del Frari, Universidad de Udine
El término microbioma se utiliza con frecuencia para referirse al conjunto de microorganismos que colonizan las superficies internas y externas de plantas, animales y otros organismos pluricelulares. Las bacterias y los hongos, principales componentes del microbioma vegetal, están estrechamente relacionados con la salud y el rendimiento de las plantas. Por ejemplo, algunos microorganismos son esenciales para garantizar la biodisponibilidad de los nutrientes, mientras que otros antagonizan con los microorganismos patógenos.
En los últimos años, gracias a las nuevas técnicas de biología molecular y a las herramientas bioinformáticas, hemos empezado a explorar la complejidad del microbioma de la vid, revelando aspectos hasta ahora desconocidos. Por ejemplo, la rizosfera de diferentes genotipos de portainjertos alberga comunidades microbianas distintas; el microbioma de la filosfera varía entre las distintas etapas fenológicas y en diferentes vides; las comunidades endofíticas de varios órganos de la planta contribuyen a la composición del microbioma de la uva. Los endófitos revisten especial interés en el contexto de las enfermedades de la vid, como la enfermedad de la esca. Recientemente se ha demostrado que el uso de fungicidas puede provocar una alteración de las estructuras microbianas de la madera, lo que nos lleva a pensar que la rápida propagación de las enfermedades de la madera de la vid puede depender de un desequilibrio en el microbioma.
En el vivero, mantener y/o restaurar el equilibrio del microbioma permitiría a los portainjertos tener acceso a recursos microbiológicos que pueden contribuir a su éxito a la hora de hacer frente a los desafíos medioambientales (por ejemplo, la sequía) y de combatir los patógenos, incluidos los que se cree que son responsables de las enfermedades de la madera de la vid. Desde la perspectiva de la viticultura sostenible, entre las muchas aplicaciones potenciales del uso de microbiomas se encuentran la evaluación de la compatibilidad entre el microbioma del suelo y el portainjerto, el uso del microbioma como marcador para establecer el estado sanitario de las plantas o la singularidad de un viñedo/región vitícola, y la aplicación de microbiomas sintéticos en el campo de la protección fitosanitaria.
Bioestimulantes vegetales: qué son y por qué utilizarlos
Giuseppe Colla, Universidad de Tuscia
Un bioestimulante vegetal es un producto fertilizante de la UE cuya función es estimular los procesos nutricionales de las plantas, independientemente del contenido en nutrientes del producto, con el único objetivo de mejorar una o varias de las siguientes características de las plantas o su rizosfera
1) eficiencia en el uso de nutrientes
2) tolerancia al estrés abiótico
3) características de calidad
4) la disponibilidad de nutrientes en el suelo o la rizosfera.
Existen numerosas sustancias y microorganismos con acción bioestimulante que pueden utilizarse para mejorar la respuesta agronómica de los cultivos. En particular, en la producción de viveros de viticultura, los bioestimulantes pueden contribuir a acortar el ciclo de producción, mejorar los niveles de calidad de los esquejes enraizados y la resistencia de las plantas al cambio climático. Por ejemplo, algunos bioestimulantes como los hidrolizados de proteínas pueden mejorar la rizogénesis adventicia de los portainjertos al aumentar la capacidad de absorción de agua y nutrientes. Además, las aplicaciones foliares de sustancias bioestimulantes como los extractos de algas y los hidrolizados de proteínas pueden aumentar la resistencia a estreses abióticos como el térmico y el hídrico. Por último, el suministro radicular de bioestimulantes microbianos basados en hongos endofíticos como las micorrizas arbusculares puede favorecer una rápida superación de la crisis del trasplante y una mayor resistencia de las plantas frente al estrés ambiental. Durante la presentación se ilustrarán varios ejemplos de aplicación de bioestimulantes en el sector de los viveros de viticultura.

